sábado, 29 de junio de 2019

Nuestros caminos fueron separados...
Había decidido morir, en cambio tú, habías decidido seguir con vida...
Pero no me morí mientras que tú yacía acostado en un cajón... qué difícil que es la vida.
El hilo rojo del destino nunca nos separó y ahora estas muerto...
Beso tus labios y me cuelgo;
Ahora los dos estamos en un mismo cajón. 

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